“Los Dueños de Chile Somos Nosotros”

“Los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital y del suelo; lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa ni como opinión ni como prestigio”.
Lo dijo hace más de un siglo Eduardo Matte Pérez, bisabuelo de Eliodoro Matte Larraín, actual mandamás de una de las pocas familias que continúan controlando el grueso del Producto Interno Bruto (PIB) de Chile.

Bienvenidos

El mundo que habitamos no está pasando por un buen momento. Las siempre existentes crisis sociales mas la actual recesión  económica por la que pasamos nos ha hecho caer en una especie de “Status Quo” global. Da la sensación de que estamos en una extraña etapa de introspección y reflexión sobre que tan bien estamos con respecto a nuestro planeta y a los seres humanos. Que hemos hecho bien y que es necesario modificar de cara al futuro.

La prensa se encarga de refregarnos en la cara cada día como, con una frialdad absoluta, se hacen esfuerzos extraordinarios por superar una crisis mundial causada por mala regulación y fiscalización del modelo económico actual. Cuando el que está en problemas pertenece al porcentaje mas rico de la población, corremos todos a ayudar. Sin embargo, cuando el afectado no pertenece a este selecto grupo, a nadie le importa, ni siquiera a tu vecino.
En ambos casos, como siempre, el que paga los platos rotos es el hombre común y corriente, el vulgo profano como dice un amigo. No importa de donde venga el problema o quienes sean los culpables, siempre la paga gente como uno.
Personalmente no entiendo como se inyecta tanto dinero, y sobretodo con tanta facilidad para rescatar los mercados que se desploman uno tras otro. Dinero que sale de los contribuyentes, tu, yo, tus padres, hermanos, etcétera.
Me imagino si alguna vez “ellos” harían algo por salvarnos a nosotros… lo dudo.

Nunca he visto que se desembolse tanto dinero y de manera tan eficaz contra el hambre y la pobreza por ejemplo. Vemos como en las cumbres de los países desarrollados los gobernantes anuncian con bombos y platillos donaciones y ayudas a los países mas necesitados, al cabo de unos días, a la basura todo lo dicho. Nadie fiscaliza. Es muy fácil hacer lo que se llama “Marketing Solidario”.
Algunos ejemplos: Cerca de 3.500 millones de euros para Gaza, 5.700 millones más para Afganistán, otros 22.000 millones contra el hambre… Son algunas de las recientes promesas que los países ricos han anunciado que destinarán al mundo pobre y necesitado en cumbres al más alto nivel. Los mandatarios tiran de la chequera, se estrechan las manos y se hacen la foto con sonrisas de buenos samaritanos pero, el día después, ¿quién controla que ese dinero llega a su destino?
Ah !!… es que está sufriendo la bolsa?, pues pongamos 800 mil millones de euros de inmediato… quién hace el cheque??
A principios de este mes, representantes de más de 70 Estados y organizaciones internacionales se dieron cita en Sharm el Sheij, Egipto, para protagonizar un nuevo campeonato mundial de solidaridad, esta vez con los desgraciados palestinos. La medalla de oro se la llevó los países de la Liga Árabe con 1.300 millones de euros; la de plata, Estados Unidos, con 716 millones, y el bronce, la Unión Europea, con 440 millones.
El año pasado, en Roma, fue la reunión por la seguridad alimentaria. En ella se anunció que se combatiría el hambre en Africa con 22.000 millones de euros, sin embargo, esta misma cantidad ya había sido comprometida anteriormente. Aún así, en este caso se fijó un sistema de seguimiento: en enero de 2009 se han hecho efectivos sólo 1.500 millones de euros, según el director general de la FAO,  Jacques Diouf.
Como dijo el Presidente del FMI, que en este momento no recuerdo el nombre, esta crisis es mas que nada una crisis ETICA.

Hambre, violencia, corrupción, egoísmo, poder, ambición, guerras, terrorismo, contaminación, consumismo, etcétera… los males en el siglo XXI crecen como la maleza.

Nadie nace malo, todos venimos a este mundo bajo las mismas circunstancias, y el ser humano en esencia es noble.

La psicología social de este siglo nos enseña una importante lección:

“Usualmente no es el carácter de una persona el que determina como ella es, sí la situación en la que se encuentra.”